LA HABANA.- Cuba calificó de "cinismo colosal" la condena de Estados Unidos por la muerte de Wilmar Villar, tras una huelga de hambre de 56 días en rechazo a una pena de cuatro años de cárcel. El Gobierno de Raúl Castro negó que el detenido fuese un preso político, y remarcó que había sido apresado por el delito común de golpear a su mujer, Maritza Pelegrino, lo que fue negado por ella.

El deceso de Villar levantó una ola de repudio en las principales potencias mundiales y en la oposición al castrismo. El Gobierno norteamericano había afirmado oficialmente: "este fallecimiento innecesario resalta la represión permanente del pueblo cubano y los infortunios que encaran los individuos valientes que defienden los derechos universales y las libertades fundamentales".

"Las declaraciones del Departamento de Estado y de la Casa Blanca constituyen una muestra más de la permanente política de agresión e injerencia en los asuntos internos de Cuba e impresionan por su hipocresía y doble rasero", afirmó Josefina Vidal, directora para América del Norte de la Cancillería cubana, que también denunció una campaña "difamatoria".

En su réplica, la funcionaria señaló: "en un acto de cinismo colosal, el Gobierno de EEUU se atreve a condenar a Cuba, mientras cierra sus ojos y no alza su voz ante las violaciones flagrantes de los derechos humanos que genera la injusticia, la agresión y el desamparo a los que su política condena a millones de personas en el planeta, incluido su propio territorio". "Es él el que practica la tortura y las ejecuciones extrajudiciales en los países que arremete y el que usa la brutalidad policial contra su propia población", añadió.

En otro pronunciamiento, se aseguró que Villar fue detenido por agredir y provocar lesiones en la cara a su esposa, hecho que denunció su suegra, y se negó incluso que estuviera en huelga de hambre. Como se resistió al arresto, fue condenado por desacato y atentado a la autoridad.

El Poder Ejecutivo cubano aseveró que Villar se vinculó con la disidencia política luego de ser encarcelado. "Cuba lamenta la muerte de cualquier ser humano, pero condena enérgicamente las burdas manipulaciones de nuestros enemigos, y sabrá desmontar esta nueva agresión con verdad y firmeza", plantea el comunicado.

El viernes, los restos de Villar fueron sepultados en Santiago de Cuba bajo una fuerte vigilancia policial, y luego de arrestos de decenas de opositores para impedirles asistir al sepelio, según denunció la activista Ana Luisa Bedey, del grupo opositor Damas de Blanco.

"Nunca vi movilizar a tantos camiones, guaguas (colectivos) y patrullas de Policía como esa vez", relató, al tiempo que aclaró que Pelegrino, quien también integra las Damas de Blanco, no asistió al entierro porque "estaba muy sedada y no se sentía bien". Tampoco habrían asistido las dos hijas del fallecido, de 5 y 10 años.

El deceso se produce en medio de los preparativos para la visita del papa Benedicto XVI (del 26 al 28 de marzo), y en la celebración del Año Jubilar 2012 por parte de la Iglesia Católica, que se ha convertido en el único interlocutor del Gobierno comunista. (AFP-DPA-Télam)